domingo, 1 de junio de 2014
lunes, 21 de abril de 2014
TERRITORIOESPIRITU- MUJERES DE AGUA
Territorioespíritu
Siento
la memoria y el deseo correr,
la distancia que pregunta
¿En una gota no entra nuestro puño?
Bebo las historias
y agito tierra,
chispeo fuego,
lamiendo el viento azucarado,
perfumo los cuerpos ríos.
y soy NOS
y soy OTRAS
Territorios húmedos
arcillean sin tiempo,
¿Nuestro espíritu retorna?
(Q´inti 20 de abril 2014)
Mujeres de Agua, en segunda acción este 26 de abril, con necesidad de
afirmar nuestras fuentes de creación. Porque no nos conformamos con cerrar el caño o apagarnos de los aparatos para volver en otro rato a conectarnos. Sin embargo queremos ofrecer nuestras
pequeñas fuerzas y espacios para seguir humedeciendo los corazones y fortaleciendo
manos, para volver a mirar y descifrar aquello que mujeres como Máxima Acuña y su lucha por la
defensa del agua y del territorio en Cajamarca nos dice a nosotras.
Mujeres de Agua quiere recoger la lucha y el amor presente
de nuestros pueblos originarios, así como
el camino comunitario de creación, la experiencia profunda del silencio con
sentido, la ofrenda gratuita y la confianza para aproximarnos.
Mujeres de Agua, una experiencia para volver a ser
criaturas, hermanas y hermanos de la creación, con responsabilidad y compromiso
que trence una espiritualidad encarnada en la vida de nuestros pueblos.
Mujeres de Agua, un instante puede romper el sin sentido
de los tiempos y recuperar la relación armoniosa con lo sagrado.
martes, 18 de febrero de 2014
MUJERES DE AGUA
A Vilma Rodriguez Ch. que con cada foto acompaña y reporta esta lucha.
TAL VEZ
Que corran nuestras voces,
que nuestros cuerpos rieguen
tus ciegos poros.
Juntas seguiremos siendo
lagunas, ríos y mares.
Nos alzaremos en nubes hasta llover
sobre tu boca oscura
hasta lavar tu hambre
con flores pequeñas de
vida
y
tal vez te vuelvas gota.
Cada
día en la laguna
sin
cilulos
patrulla
la amenaza
PRESENCIA
Sombreros
de agua,
algarabía
de no estar solos
¿verdad?
DRAGAR
Un
árbol de promesas
polvoreando
de talco lo “atrasado”
para
las fiestas está bien,
para
el diario ya no.
Ambicionan
trabando la ruta de los tambores
¡a
esta y la otra calle!
En
los mantos de agua
un
otro carnaval se anuncia,
donde
sólo entrarán
de
una en una, alguna
con
nombre personal
y
sin tropa.
Dragaran
en la verdad
mientras
¿te
espero?
CANON
Río
contrapunto,
río
más.
Lloro
Contrapunto,
moqueo
más.
Poder
contrapunto,
autoridad
Grito
contrapunto…
¿estás?
CALA
Una
cintura espumosa
de
sal
serpentea
una y otra vez
en
este oeste de orilla.
Un
dúo de garzas
intercambian
lugares,
en
silencio el susurro y la fuerza se hacen
una.
Allá
arriba en el este,
algo
de todas anochece,
aquí,
en la arena cala la laguna
jueves, 30 de enero de 2014
jueves, 14 de noviembre de 2013
CUERPOS A FUEGO - XVII Festival Internacional de Danza - Maracaibo 2013
¡¡Tachán el escenario!! .....
Los fustes bien almidonados
blanquísimos como la nieve blanca del Huaytapayana
¡¡ lo mejorcito Huanca!! ( de Maremar)
¿y si dejáramos que las cosas nos hablaran? (de "a-Las de Lata")
Sabemos que vamos,
teatro peruano en cuerpos plurales
teatros significantes
lata
piel
caja
lazo
La mar llamada por un Lago.
brazo puente
balza pecho
madera, cuerpo, algodón
tornillos, linterna, llaves
volantes y
una vieja canción
¿sabemos que vamos? (hq)
miércoles, 13 de noviembre de 2013
Tesita, nueva integrante del elenco "Maremar".
Hace poco más de dos años, estuvimos en Sevilla con la obra Maremar y
mi querida Teresa González, con un sentimiento especial con esta obra fue
generosa al entregarnos los pequeños zapatitos rojos de su última cría. Como se
hacen con los regalos, se agradecen y se guardan, pero cuando ese regalo viene
como parte de la obra, es el tiempo el que decide. Así luego de un
largo y silencioso entrenamiento de "actor", aquellos zapatitos
sevillanos ayer pudieron estrenarse como parte del elenco de "Maremar".
Esto fue como sugerencia de mi hija pequeña, quien me dijo que era tal vez
tiempo de darle la oportunidad a TESITA, nombre de estos zapatitos rojos.
Entonces viendo, ensayando y trabajando encontramos disponibilidad en Banderita,
nombre de los zapatitos bicolor que asume un rol importante en la comparsa de
los más pequeños.
Entonces, justo cuando María Gil, mi compañera en la técnica llegaba para la función, Tesita se acababa de terminar de abrazar con Banderita y rápidamente tomó su lugar en la obra, en ese abrazo estuvimos todo el elenco.
Aquí está la foto, el elenco ha crecido.
Testigos de la función de ayer fue la gente de San Marcos, que animados por Stefani llegaron a Mashara.
Cariños , besos, palabras, compromisos mutuos, alegría. Calentamos a fuego la obra hasta llegar a Maracaibo.
Entonces, justo cuando María Gil, mi compañera en la técnica llegaba para la función, Tesita se acababa de terminar de abrazar con Banderita y rápidamente tomó su lugar en la obra, en ese abrazo estuvimos todo el elenco.
Aquí está la foto, el elenco ha crecido.
Testigos de la función de ayer fue la gente de San Marcos, que animados por Stefani llegaron a Mashara.
Cariños , besos, palabras, compromisos mutuos, alegría. Calentamos a fuego la obra hasta llegar a Maracaibo.
miércoles, 6 de noviembre de 2013
para mirarnos de Otra Manera, Teatro Kabuki del Japón
Seguimos recorriendo fuentes, luego de Qoyllur Riti, peregrinaje que ilumina nustros pasos nos viene la invitación para volver estar ante el Kabuki, un arte para mirarnos des-próximos, diferentes y bellamente necesarios. Sin buscar comprender todo, sólo lo suficiente, aceptamos la invitación del Centro Cultural peruano Japonés.
viernes, 1 de noviembre de 2013
XVII Festival INTERNACIONAL DE DANZA MARACAIBO, un puerto para Mashara
Un día hace tanto tiempo nací, sólo
sé que fue un ayer precioso por ese misterio que nos da la distancia y por esa
contundencia que aún siento que vive aquí, allá, en mí y porque a eso le llamo,
amor. En aquellos tiempos unos cables de
electricidad casi arrinconaban la casita, mientras la manzanilla fresca en una
olla de varios litros de agua soltaba sus frescos aromas y nos daba paz, junto,
una batea blanca para pescado que llevaba el sello de EPSEP1
donde bañaban a los más pequeños, también un batán de piedra siempre con breves
restos de la última crema preparada y las
piedritas traídas del mar chalaco, bien guardaditas dentro de un frasco de
vidrio, esperando ser liberadas por los juegos de mis hermanos. Y unas revistas
de papel lustroso que mi madre reservaba para dármelo cuando creciera, y ese
crecer eran unos meses más. Esos fueron algunos de mis primeros acompañantes. Y
si hoy el recuerdo es tan preciso es porque mi familia me ayudó a juntar estas
y otras memorias. No hubiera podido recordarlos sola, a veces han sido ellos y
ellas, otras una luz, un olor, el canto de lo que parece vacío y sin embrago
siempre habla, así también son los sueños. La suma de todo esto fue esa siembra
de amor desde antes de nacer, durante mi primera infancia que hoy
milagrosamente sigue dando frutos en mi.
Ahora al ver a todos mis elencos
de teatro, a todos los que con una mirada,
de esas que hay muchas, sólo encontraría objetos, elementos o utilería teatral
concreta. También un tiempo esa mirada fue mía pero hoy puedo afirmar que nací
en el teatro y no en las tablas como con justeza otros colegas aseveran al
referirse al oficio de actores de sus padres o porque los amantaron entre
ensayos y ensayos. Yo nací en teatro, junto a esa batea de pescado, a esa
piedras libertarias, a las revistas que nunca cumplieron su sola función
utilitaria, todo ello se trasformaba y conseguía en mi una risa o un gran
susto. Este teatro estaba antes de cualquier descubrimiento mío, se me acercó y
siempre fue más difícil que un concepto porque era “la experiencia”, una relación entre lo que podría ser a partir de
lo que se es. Y nunca sabremos con certeza lo que realmente es cada quien y cada cual.
¡¡El teatro se originó en la cocina
de mi casa!!2 Recuerdo este texto del final
de “En las hojas…” mientras me preparo para participar en el XVII Festival Internacional
de Danza que organiza el departamento de DANZALUZ de la Universidad del Zulia,
en este departamento están los bailarines y coreógrafos con quienes pude
compartir, hace poco más de un año, la
espiritualidad de la creación que sostiene las obras de Mashara. Entonces
Elizabeth Medina, Gilberto Rincón, Carla Peña, Ameley Rivera y Hugo Barboza forman
parte de esas presencias que me devuelven también a esa identidad de ser
próximos en la familia del arte y de ser no sólo por el pasado sino por lo que aún
estamos por descubrir.
La invitación para que dos obras
de mi pequeño teatro, “MAREMAR” y “a-Las
de lata” (acústica) estén presentes en el XVII Festival de Danza, me abre emociones,
generosidad, sonrisas, y hasta algún susto que ya aprendo a domesticar.
Imposible no crear con todo aquello que vive en nuestras tierras, calles y
gente, caminos y “seres”, en nuestras grandes y pequeñas historias de amores y
también de traiciones. Crear es una manera de explorar y abrir nuestro propio
cuerpo sin tiranías del tiempo, del dinero o de industrias, porque sólo con
locura podemos responder inciertamente. Mashara permite y se fía de la
teatralidad de las tribus que intentan beber de cada compañero de elenco: zapato,
papel o cuerda, sin dejar de ofrecerse como agüita fresca si otro lo necesita,
y que crece aún más cuando sin distancias encontramos a otros y otras para
resistir, trabajar y ser fieles o felices que para el caso es el mismo acto fugaz.
Gracias al Teluz por permitieron nuevos puertos.
Al que confía en el nacer de cada día y cree en la hermandad de los
peregrinos, como es el entrañable poeta Nicanor Cifuentes.
A los que nos vienen y nos llevan como DANZALUZ, con su juego encarnado.
Gracias al teatro de cocinas que aletea en el polvo de la perseverancia y
es movimiento, ¡vamos!








